PENSAR

De como mi criatura me preguntaba:

– Estimado progenitor, ¿Qué fue de aquella lenguaraz contundencia del sarcasmo?

Para yo, desde mi estupefacción, contestarle que hallaría la forma de que ese tesoro quede para posteriores lecturas de mentes «rabolagartijeras».

Es imposible una conversación desde la más absoluta ignorancia no reconocida al igual que desde el menosprecio o la desconsideración. También es una ingenuidad creer que la ironía que no llegue a sarcasmo va a ser entendida sin que alguien te vocifere desde su pazguatería.

El deceso de cada intención escrita en redes sociales es demasiado inmediato si no gozas del beneplácito que conceden las cifras o encuentras esa connivencia en quien se regocija en las palabras y no en quien pasea por una zahúrda muy bien decorada y perfumada.

Tanto da en la zona en la que te muevas. El ruido de la inmediatez y la «chupipandería» relegará cualquier reflexión a esa minoría que busca un deleite no ya en lo que quiere ver o incluso leer sino en la fruición que el sentimiento puede llegar a concederle.

El discurso falaz y directo, que no pase por el filtro de una conciencia y una consciencia, triunfará sobre la cavilación más afectiva dirigida a mentes más inquietas y empáticas. El «adolescentismo» remolón e indolente se transmitirá más que un virus en el camarote de los hermanos Marx.

La realidad vital de las personas abandonadas por un sistema tan injusto como desesperante tan solo valdrá como escaparate de quien su embozo le vale de doctrina y tan solo lo remanga para su propia ostentación. Si levantas, y se descubre su codicia, tomarán armas no reconocidas.

Los gorelios y mandufinas del aitona serán devoradas sin el gustazo que da aderezarlas, olerlas, saborearlas y masticarlas lentamente. Los atracones, en donde la variedad del menú brilla por su ausencia, conducen al vómito por falta de una deglución más pausada.

La estulticia se disfraza de evidencia para amplificar el gorjeo. Y no oses hollar en las humedades sin orear dejadas por el cacique fastuoso que ostenta la propiedad prestada por una multinacional creyéndose infalible cuan autoridad religiosa.

Las hordas de la infalibilidad y de una propiedad intelectual, tan exigua como ficticia, procurarán que tanto la realidad como tus emociones sean interpretadas como alardeos tal y como su simulación más falaz es disfrazada de lienzo hiperrealista.

Avanzar, dar la caña y no tan solo el pescao cuando sea imprescindible, y dejar de exhibir nuestras cañas puestas en escaparates fastuosos debería ser la primera opción. Y con la adversativa detrás…

Es tan solo una reflexión rebuscando en mi memoria semántica. GRACIAS.

Reflexión sobre este artículo.

Es tan sólo un ejercicio que me marqué hacer buscando en las palabrejas que me acordara.

Lo revisé después y no tuve que cambiar ninguna de ellas por suerte.

Lo de que mi hijo de 12 años me llame así no es nada original. Es de «Zipi y Zape» pero la comprensión lectora no es el fuerte de mucha gente en las redes y lo ven como una mentira porque no terminan de leer todo.

Se debía haber llamao elitismo pero para eso ya hice otro escrito que está pendiente de que tenga tiempo de revisarlo.

Y estoy encantao con tan sólo una lectura y son muchas más así que «miel sobre hojuelas».

Publicado por Estemismo.

Veo la realidad tal y como es. Sin cortapisas para justificar nada que no sea intentar crear una sociedad más justa y solidaria. Existen mundos paralelos en los que a cada cual los poderes reales nos ofrecen una alternativa. Exponer títulos (que los tengo) sería ir en contra de el hecho de que exista este blog.

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